
El ministerio pastoral es uno que demanda de los siervos de Dios tiempo, esfuerzo y devoción en santidad y separación ante Dios Todopoderoso. El mismo está lleno de grandes retos, sacrificios, dedicación, también de momentos de tristezas, pero sobretodo de grandes alegrías y satisfacciones.

Agradecemos a Dios que en medio de nuestra congregación, hemos sido bendecidos con una familia Pastoral que ama la palabra de verdad y que con alta responsabilidad la comparten a todo aquel que pueden. Con gran pasión e impecable testimonio y devoción, guían el pueblo del Señor para ir de victoria en victoria con Cristo.